Aunque en la primera jornada liguera el Sevilla dejó buenas sensaciones, con remontada incluida frente al Rayo Vallecano, esta vez el escenario era de máxima exigencia. Los hispalenses visitaban el siempre complicado San Mamés para el estreno en casa del Athletic de Edin Terzic. Sin embargo, cuajaron una buena actuación firmando un triunfo tan sorprendente como incontestable (1-3). Este equipo es bastante más joven y aún le faltan varias piezas, pero el sello de Luis García Plaza le aporta competitividad, compromiso colectivo, solidez defensiva y una lectura táctica que refuerza su capacidad de adaptación. El Sevilla presentó tres variantes en el once inicial respecto al encuentro anterior. Como ya adelantó García Plaza en la previa, Andrés Castrín entró en el eje de la zaga en lugar del sancionado Kike Salas. Además, también apostó por la titularidad de los dos futbolistas que cambiaron el rumbo del partido contra el Rayo, Peque y Robbie Ure, que sustituyeron a Nico Guillén e Isaac Romero, retrasando así la posición de Jon Guridi hasta la base de la jugada.
Desde el principio, el Athletic llevó el peso del juego acordonando el área del Sevilla y probando a Vlachodimos con disparos lejanos. Pero los visitantes no sufrieron demasiado, tan solo por el flanco de Suazo, dubitativo con balón y a veces incluso descolocado.
El duelo saltó por los aires a los diez minutos gracias a dos jugadores que volvieron a ser decisivos: Ure y Sierra. Tras una disputa del delantero con Paredes, el extremo recogió el desvío del defensa para encarar la portería sin oposición, siendo derribado por un Yuri que recibió por ello la tarjeta roja directa. Athletic Club 1-3 Sevilla Resumen LaLiga Sportian
Compromiso de los atacantes No han pasado dos semanas desde su llegada y ya puede decirse que Ure ha caído de pie en Nervión. El ariete escocés lo pelea todo y desempeña perfectamente la profesión de ancla ofensiva, fajándose en el barro con los defensas centrales y oliendo cada indecisión de los rivales para intentar anticiparse. Al cuarto de hora del choque contra el Athletic, realizó una presión asfixiante a Unai Simón que propició el error del guardameta y terminó en el primer gol anotado por Oso.
El Sevilla mantuvo las líneas juntas en defensa con el fin de salir al contragolpe, cansando poco a poco al Athletic y encontrando más espacios en campo rival. Tanto Miguel Sierra como Oso se mostraron muy comprometidos en las ayudas defensivas a sus laterales. El carrilero alicantino se sacrificó constantemente en las coberturas a Suazo, lo que no le impidió convertirse en uno de los más destacados en ataque. De hecho, sumó un gol, una asistencia, dos intercepciones, tres robos y un 82% de acierto en los pases, coronándose como MVP del encuentro. Gol de Ejuke (0-2) en el Athletic Club 1-3 Sevilla Sportian
El efecto García Plaza Con 0-1 a favor y un futbolista más sobre el césped, la gestión por parte de Luis García Plaza volvió a ser de sobresaliente. En el descanso, lejos de ser conservador, el entrenador del Sevilla realizó un triple cambio dando entrada a Nico Guillén, Chidera Ejuke e Isaac Romero por Peque, Sierra y Guridi, los tres amonestados con tarjeta amarilla. La permuta limpió de riesgos al equipo y sirvió para probar juntos a Ure e Isaac.
Las decisiones del banquillo surtieron de nuevo un efecto inmediato. Después de la reanudación, el Athletic se volcó al ataque, pero descuidó las espaldas de su defensa. Los recién ingresados Isaac y Ejuke fabricaron el 0-2, con conducción y asistencia del primero y una definición fabulosa del segundo. Pocos minutos más tarde, Oso aprovechó un error grosero de Areso y encontró al atacante lebrijano para que este pusiera el 0-3 en el marcador. Al igual que en el tramo final del pasado curso, García Plaza ha comprobado que puede sacarle mayor partido a Isaac en otras posiciones del frente ofensivo. Con la presencia de Ure en punta de lanza, el canterano funciona como un complemento más que interesante por su potencia y su versatilidad, especialmente cuando el contexto le permite correr y atacar los espacios. Por su parte, Ejuke ha sido uno de los candidatos a marcharse en esta recta final de mercado, pero su desequilibrio y su habilidad para agitar partidos se antojan muy necesarios.
Gol de Isaac Romero (0-3) en el Athletic Club 1-3 Sevilla Sportian
Saber sufrir Si hay algo que achacarle al Sevilla en sus dos primeros partidos, es que aún le queda por incorporar registros a su propuesta futbolística. Tras el gol de Paredes a la salida de un córner, no supo adormecer el juego a través de la posesión y se encomendó a defender. “Hemos estado muy bien hasta el 0-3, pero cuando nos han metido el gol nos hemos puesto muy nerviosos y hemos sufrido más de lo que tenemos que sufrir”, reconoció García Plaza, añadiendo que “cuando robas la pelota, tienes que tener más pausa para encontrar el hombre libre”. El regreso de Castrín le aportó jerarquía a la zaga, sobre todo en la salida de balón. Siempre atento al corte y a la marca, el gallego exhibió su buen criterio y le dio tranquilidad a un Sangante más acelerado, mientras que Juan Iglesias ofreció otra lección de oficio cerrando su costado con intensidad y sin concesiones.
El Sevilla se reforzó con el ingreso de Carmona y Julio Díaz para defender en los últimos minutos. El Athletic empujó e intentó poblar su área, pero no le dio para generar suficiente peligro. El Sevilla no firmaba un pleno de victorias en las dos primeras jornadas de Liga desde el curso 2021-22, con Julen Lopetegui en el banquillo. “Estos seis puntos ya no nos los quita absolutamente nadie”, resumía un García Plaza pletórico, aunque consciente de la ardua tarea que tienen por delante. Con el mercado de fichajes quemando sus últimas horas y a la espera de cerrar la plantilla definitiva, este nuevo Sevilla sigue mostrando la firmeza de un bloque que sabe competir, sufrir y golpear.