El debut de Fiyi en el Mundial sub-18 femenino de balonmano está siendo un drama absoluto en Rumanía, algo así como si unos elefantes pisasen hormigas en el suelo, tal es la distancia de nivel entre el país oceánico y sus rivales del grupo A. El 55-2 del estreno contra Francia ya marcó un nuevo récord negativo en la historia de la competición porque esa diferencia (+53) superó la anterior plusmarca que compartían con +49 Eslovaquia y Corea, según informó la Federación Internacional (IHF). Poco duró en los datos estadísticos ese tope porque Croacia arrasó todavía con más contundencia a Fiyi en su segundo encuentro, un 67-4 que pulverizó todos los registros conocidos: nadie había marcado nunca tantos goles en un solo partido ni se había impuesto por tanta diferencia a su adversario (+63), superado una y otra vez por su rival en las dos áreas.
Lograr 67 goles significa que las jugadoras croatas fueron a más de gol por minuto, exactamente marcaron de media un tanto cada 53 segundos, una auténtica barbaridad que denota el frenesí vivido sobre la pista ante unas jóvenes fiyianas totalmente sobrepasadas (42 pérdidas de balón). Croacia abrió con un parcial inicial de 18-0 antes de que Ro Banuve Logavatu, que ya inauguró el casillero de su equipo contra Francia, marcase la primera diana de Fiyi después de 16 minutos de juego (18-1).
Tras el 33-2 del descanso, la selección balcánica logró otro parcial todavía más exuberante en la segunda parte (34-2) hasta el 67-4 final con Elena Maja Hajdinjak como máxima realizadora con 19 goles de 20 lanzamientos.
Fiyi sólo marcó cuatro goles de 42 intentos. El equipo oceánico hizo 42 tiros a puerta, pero sólo 23 bien dirigidos, 19 de los cuales parados entre las porteras croatas Vanessa Bebic, Kristina Goricanec y Lora Tetec, que firmaron así un 83% de acierto entre las tres. Lavenia Ravuna forma con Paulina Nagata la pareja de porteras de Fiyi en el Mundial sub-18 femenino de Rumanía IHF En el otro área, obviamente, el contraste con las guardametas fiyianas fue brutal: Paulina Nagata paró 5 de 54 lanzamientos (9%) y Lavenia Ravuna se quedó en una parada de 19 tiros recibidos (5%). Fiyi también está en el Mundial sub-18 con el hándicap de haber desplazado sólo a 12 jugadores en lugar de las 16 permitidas. Tundas de este tipo no son una rareza en campeonatos de carácter universal de la categoría que sea, pero lo de Fiyi está siendo especialmente sangrante. Más allá del derecho a participar después de conseguir la clasificación zonal y la ilusión de cualquiera de competir contra los mejores del mundo, poca cosa o nada aportan a los dos equipos partidos con distancias tan abismales entre unas jugadoras y otras.